Muchos propietarios se preocupan por encontrar al inquilino ideal, redactar bien el contrato o gestionar correctamente la fianza, pero olvidan un requisito legal que puede salir caro: tener el certificado energético de la vivienda en vigor y registrado.
El certificado de eficiencia energética no es un trámite opcional. Si vas a alquilar una vivienda, debes contar con él, incluir la información energética en el anuncio y entregar la documentación correspondiente al inquilino. No hacerlo puede derivar en sanciones económicas.
Y lo más importante: el riesgo no aparece solo al firmar el contrato. También puede existir desde el momento en el que anuncias la vivienda sin indicar su calificación energética.
¿Qué es el certificado energético de una vivienda?
El certificado de eficiencia energética es un documento oficial elaborado por un técnico competente que evalúa el consumo energético de una vivienda.
A través de una escala que va desde la letra A (máxima eficiencia) hasta la letra G (menor eficiencia), el certificado informa sobre:
- El consumo energético del inmueble.
- Las emisiones de dióxido de carbono.
- Las características constructivas de la vivienda.
- Las posibles mejoras para aumentar su eficiencia energética.
Su objetivo es que compradores e inquilinos dispongan de información transparente sobre el comportamiento energético del inmueble antes de formalizar una operación.
En otras palabras, permite saber si una vivienda consume mucha o poca energía para mantener unas condiciones normales de confort.
¿Es obligatorio el certificado energético para alquilar una vivienda?
Sí. El Real Decreto 390/2021 establece que los edificios o partes de edificios existentes que se alquilen a un nuevo arrendatario deben disponer de certificación energética. El propio Ministerio lo resume así: desde el 3 de junio de 2021, están incluidos los edificios o partes de edificios existentes que se vendan o alquilen a un nuevo arrendatario.
Además, no basta con “tenerlo hecho”. Para que tenga validez legal debe estar registrado ante el órgano competente de la comunidad autónoma correspondiente. El Real Decreto 390/2021 indica que el certificado y el informe de evaluación energética deben presentarse ante la comunidad autónoma para su registro, y que el certificado tiene validez legal cuando está debidamente registrado.
En la práctica, antes de alquilar una vivienda deberías comprobar que tienes:
- certificado energético vigente
- justificante de registro autonómico
- etiqueta de eficiencia energética
- documentación lista para entregar al inquilino
¿Qué viviendas están obligadas a tener certificado energético?
La obligación afecta a la mayoría de viviendas que se alquilan en España.
Entre ellas se encuentran:
- Pisos en alquiler habitual.
- Viviendas unifamiliares.
- Chalets.
- Apartamentos.
- Viviendas de nueva construcción.
- Viviendas de segunda mano.
No importa si el alquiler se realiza a través de una inmobiliaria o directamente entre particulares. La obligación es la misma.
¿Hay excepciones?
Sí, pero son limitadas. Algunas exclusiones afectan a inmuebles con características muy concretas, como determinados edificios protegidos, lugares de culto, construcciones provisionales o edificios industriales y agrícolas con baja demanda energética.
También pueden quedar fuera ciertos edificios o partes de edificios aislados con superficie útil inferior a 50 m², según el caso.
La recomendación práctica es sencilla: si se trata de una vivienda residencial que vas a alquilar, parte de la base de que sí necesitas certificado energético, salvo que un técnico o asesor confirme expresamente la exención.
Qué pasa si alquilas sin certificado energético
Alquilar una vivienda sin certificado energético supone una infracción administrativa.
Aunque el contrato de alquiler sigue siendo válido, el propietario puede enfrentarse a sanciones económicas por incumplir la normativa.
Además, si el inquilino detecta que no se le ha facilitado la información energética obligatoria, puede denunciar la situación ante la administración competente.
Esto significa que el riesgo no desaparece simplemente porque el contrato ya se haya firmado.
Multas por no tener certificado energético en un piso de alquiler
Las sanciones varían en función de la gravedad de la infracción. La normativa distingue entre infracciones leves, graves y muy graves.
Infracciones leves
Las infracciones leves suelen estar relacionadas con errores formales o incumplimientos menores.
Por ejemplo:
- Publicar un anuncio de alquiler sin indicar la calificación energética.
- No incluir correctamente la etiqueta energética en la publicidad.
- No renovar el certificado cuando ha caducado.
Las multas suelen oscilar entre los 300 y los 600 euros.
Aunque pueda parecer una cantidad reducida, sigue siendo un coste totalmente evitable.
Infracciones graves
Las infracciones graves afectan directamente al cumplimiento de las obligaciones legales.
Algunos ejemplos son:
- No registrar el certificado energético.
- No entregar el certificado al inquilino.
- Facilitar información engañosa sobre la calificación energética.
En estos casos las sanciones pueden situarse entre los 601 y los 1.000 euros.
Infracciones muy graves
Las infracciones muy graves son aquellas en las que existe un incumplimiento evidente o una falsificación de la información.
Por ejemplo:
- Falsificar datos del certificado.
- Actuar como si se dispusiera del certificado sin tenerlo realmente.
- Manipular la documentación energética.
Las multas pueden alcanzar cifras significativamente superiores, llegando hasta los 6.000 euros.
¿Quién puede imponer estas sanciones?
Las competencias de inspección y sanción corresponden generalmente a las comunidades autónomas.
Cada administración autonómica dispone de organismos encargados de:
- Registrar los certificados.
- Supervisar el cumplimiento normativo.
- Tramitar expedientes sancionadores.
Por ello, aunque la normativa básica es estatal, los procedimientos concretos pueden variar ligeramente entre comunidades autónomas.
¿Cuánto cuesta obtener un certificado energético?
Uno de los principales motivos por los que algunos propietarios retrasan este trámite es el desconocimiento sobre su coste. La realidad es que obtener un certificado energético suele ser mucho más económico que afrontar una sanción.
El precio depende de varios factores:
- Tamaño de la vivienda.
- Ubicación.
- Tipo de inmueble.
- Técnico contratado.
De forma orientativa, para una vivienda media el coste suele situarse entre 60 y 150 euros.
Comparado con una posible multa de cientos o miles de euros, resulta una inversión mínima.
¿Cuánto tiempo dura un certificado energético?
La validez general del certificado energético es de 10 años.
Sin embargo, cuando la vivienda obtiene una calificación G, algunas comunidades autónomas pueden establecer periodos de vigencia más reducidos.
Es importante controlar las fechas de vencimiento para evitar que el certificado caduque mientras la vivienda continúa anunciada o alquilada.
¿Qué ocurre si el certificado energético está caducado?
Un certificado caducado equivale, a efectos prácticos, a no disponer de certificado válido.
Por tanto, si una vivienda se anuncia o alquila utilizando un certificado vencido, el propietario puede enfrentarse igualmente a sanciones.
La recomendación es revisar periódicamente la documentación del inmueble y renovar el certificado antes de su expiración.
Cómo evitar multas relacionadas con el certificado energético
Evitar problemas es mucho más sencillo de lo que parece. Antes de anunciar una vivienda en alquiler conviene seguir estos pasos:
- Comprobar si el certificado energético está vigente.
- Contratar a un técnico si es necesario renovarlo.
- Registrar correctamente el certificado.
- Incluir la calificación energética en los anuncios.
- Facilitar la documentación al inquilino.
- Conservar una copia del certificado y del justificante de registro.
Una correcta gestión documental reduce significativamente el riesgo de sanciones.
La importancia de una gestión profesional del alquiler
A medida que aumenta la regulación del mercado inmobiliario, también crece la cantidad de documentación que los propietarios deben controlar.
Certificados energéticos, contratos, inventarios, fianzas, renovaciones, actualizaciones de renta o comunicaciones con los inquilinos son solo algunas de las tareas que deben gestionarse correctamente.
Por este motivo, cada vez más propietarios y agencias recurren a soluciones digitales que les ayudan a centralizar toda la documentación y garantizar el cumplimiento normativo.
Contar con una herramienta especializada permite reducir errores administrativos, evitar olvidos y mantener toda la información organizada en un único lugar.
Preguntas frecuentes sobre las multas por no tener certificado energético
¿Puedo alquilar un piso sin certificado energético?
No. La normativa obliga a disponer de un certificado energético válido antes de alquilar una vivienda, salvo en las excepciones previstas legalmente.
¿Quién paga el certificado energético, el propietario o el inquilino?
El coste corresponde siempre al propietario de la vivienda.
¿Es obligatorio entregar una copia al inquilino?
Sí. El arrendatario debe recibir una copia del certificado energético cuando se formaliza el contrato.
¿Qué pasa si anuncio una vivienda sin indicar la calificación energética?
Puedes ser sancionado por incumplir las obligaciones de información establecidas en la normativa.
¿Cuánto dura el certificado energético?
Con carácter general, tiene una validez de 10 años.
¿Puede denunciarme un inquilino si no tengo certificado energético?
Sí. El inquilino puede poner los hechos en conocimiento de la administración competente.
¿Es válido el contrato de alquiler si no existe certificado energético?
Sí, el contrato sigue siendo válido, pero el propietario puede ser sancionado administrativamente.
Asegúrate de contar con un certificado energético vigente
No disponer de certificado energético en un piso de alquiler puede parecer un detalle menor, pero las consecuencias económicas pueden ser importantes. Las multas pueden ir desde unos pocos cientos de euros hasta varios miles, dependiendo de la gravedad de la infracción.
La mejor forma de evitar problemas es asegurarse de que la vivienda cuenta con un certificado energético vigente, registrado correctamente y entregado al inquilino en el momento oportuno.
Además, gestionar adecuadamente toda la documentación del alquiler resulta cada vez más importante para cumplir con la normativa y evitar errores. Con un software de gestión de alquileres como homming, propietarios y agencias pueden centralizar contratos, certificados, incidencias y documentación, simplificando la administración de sus inmuebles y reduciendo riesgos legales.
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